|
|
|
|
 |
 |
|
|
“Empecé a perder mi cabello a los treinta y pico de años….mis hijos constantemente se referían a la “pequeña isla de cabello” en la parte frontal de mi cabeza….yo quería hacer algo respecto a mi apariencia.
Sin embargo, al ver a hombres con peluquines tan obvios, concluí que eso no era para mí. Usé Rogaine pero no me ayudo. Mi perspectiva cambio al ver los comerciales de Bosley. El procedimiento del trasplante no era nada más inconveniente o doloroso que una visita al dentista y empecé a ver resultados antes de lo que había esperado. Después de un año, casi todos los que me conocían cuando estaba perdiendo mi cabello no podían creer que el procedimiento había dado tan buenos resultados. Hoy en día, personas que conozco por primera vez nunca sospechan que he tenido una restauración de cabello (a menos que se lo digan mis hijos!)”.
|
|
|
|
|